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REPASO A LAS REGLAS DE PUNTUACIÓN BÁSICAS:

 

 

        La puntuación no es sólo una especie de sistema de pausas. Se usa fundamentalmente para ordenar un escrito, indicar la jerarquía de las distintas frases y aclarar cómo deben entenderse.

 

 

 

COMA       Señala una pausa breve. Sirve además para delimitar los componentes de un escrito. Se usa:

 

                a) — Para señalar incisos y aclaraciones

 

— cláusulas explicativas de todo tipo: Los soldados enemigos, que seguían en pie, acabaron rindiéndose. Compárese la diferencia de significado con Los soldados enemigos que seguían en pie acabaron rindiéndose.

 

  — oraciones incidentales (las que “interrumpen” otra oración para aclararla o ampliarla): Es evidente, decía Einstein, que si la tercera guerra mundial se hace con bombas atómicas, la cuarta se hará con piedras. También se usan los paréntesis o los guiones largos, como en las novelas.

 

— con otros elementos sintácticos que aclaran o amplían: La novela moderna es, en general, un género difícil de definir.

 

— sustantivos o SN en aposición explicativa: Induráin, campeón múltiple del Tour, no volverá a participar en él.

 

— se escriben entre comas las expresiones con matiz explicativo esto es, es decir, en fin, por último, finalmente, sin embargo, no obstante y otras equivalentes (sin embargo y no obstante son adversativas, pero conservan cierto matiz explicativo):   Le nombraron director general, esto es, el jefe máximo de la empresa, y le subieron el sueldo. Finalmente, pudo acceder al codiciado despacho.

 

b) — En las enumeraciones, ante cada miembro enumerado de igual rango (ya sea una palabra, un sintagma o una oración). Ante el último miembro de la enumeración se quita la coma y se emplea una conjunción:

                        Es un muchacho culto, educado, sagaz y discreto.

Los pastores cantaban, las pastoras bailaban, las ovejas miraban el conjunto atónitas y los perros se echaban a dormir.

       

NOTA IMPORTANTE: cuando alguno de los miembros enumerados a su vez contiene comas, debemos emplear el punto y coma para marcar la enumeración: Los pastores cantaban, con armoniosas voces; las pastoras bailaban; las ovejas miraban el conjunto, atónitas; y los perros, indiferentes, se echaban a dormir.

 

                c) — Para señalar el vocativo de una oración (aquél a quien se dirige el enunciado)

Mira, Pedro, esas truchas tan gordas. Pedro, mira las truchas. Mira las truchas, Pedro (observa que el sujeto no es Pedro, pues el verbo está en segunda persona).

Sabe que le seguimos, Carlos (Obsérvese que Carlos no es sujeto, y así lo indica la coma)

 

d) — Cuando se invierte el orden de una oración (el orden suele ser sujeto + verbo + complemento directo + c. indirecto + c. circunstancial):

 

Quién ha robado el diamante, aún no se sabe con certeza. (Pero se escribiría sin coma: No se sabe con certeza quién ha robado el diamante). Aunque insistan los vendedores, no les hagas caso. Para que no se te olvide, anótalo en tu agenda

 

        Es frecuente anteponer el complemento circunstancial en la oración. Si es largo, conviene aislarlo con una coma:

 

        En el siglo XVII destaca la poesía de Góngora, Quevedo y Lope.

        En la primera mitad del siglo XVII, destaca la poesía de Góngora, Quevedo y Lope.

 

e) — Tras la prótasis de las oraciones condicionales (la parte encabezada con si), y también ante las subordinadas consecutivas (las que expresan la consecuencia de la principal):

 

                Si te llaman por teléfono, no digas que te lo he dicho yo.

                Es un tema tan extenso, que me cuesta mucho estudiarlo

 

f) — Cuando se suprime un verbo, por ser el mismo de la oración anterior. Se sustituye por una coma:

                Es erróneo pensar que las oraciones simples son fáciles y las complejas, difíciles.

 

NUNCA DEBE ESCRIBIRSE COMA:

 

a)— Entre sujeto y verbo. Este error es frecuente cuando el sujeto es largo:

 

        MAL: Casi todos los mejores poetas españoles del Renacimiento, acogieron las innovaciones del petrarquismo

        Si el sujeto es demasiado largo, redactémoslo de otro modo: En España y durante el Renacimiento, casi todos los poetas acogieron las innovaciones del petrarquismo

 

        b)— Entre verbo y complemento que no sea circunstancial, o verbo copulativo y atributo:

 

                MAL:         Los poetas españoles acogieron, las innovaciones del petrarquismo.

                        Los escritores del Grupo de los Tres son, Baroja, Azorín y Maeztu.

 

        OJO: estas dos notas se refieren a casos en los que entre sujeto y verbo (o verbo y complemento) no se encuentre alguna aclaración, o una enumeración, o alguno de los casos señalados antes. Es correcto:

 

Los poetas españoles del Renacimiento, influidos por la poesía italiana, acogieron las innovaciones del petrarquismo

Los escritores del Grupo de los Tres son, como es sabido, Baroja, Azorín y Maeztu.

 

PUNTO Y COMA

 

        Indica una separación más intensa que la coma y menos intensa que el punto, pero esto no nos ayudará a escribir el signo correctamente. Sirve, sobre todo, para organizar oraciones con periodos amplios, como en los casos siguientes:

 

*  Separamos con punto y coma las cláusulas de una frase (enumeraciones, sobre todo), dentro de las cuales ya hay alguna coma (véase, en el apartado anterior, la nota en el primer punto b)).

 

*  Antes de las conjunciones adversativas mas, pero, aunque, sin embargo, y otras.. cuando la proposición que encabezan es de cierta extensión. Si es muy breve, basta con una coma:

 

No se sabe con certeza cuál es el origen de la lírica hispánica; pero muchos estudiosos suponen que debe de hallarse en la lírica árabe o la provenzal.

 

                Es un misterio, pero eso hace el problema más atractivo.

 

·         Entre dos proposiciones unidas por conjunción, cuando no exista perfecto enlace entre ellas y con el fin de aclararlas:

 

        No basta el mirarse estas notas para pensar que ya se sabe escribir, si no se practica la escritura; y tampoco basta escribir si no consideramos, en todo momento, que escribimos para que nos lea alguien.         

 

LOS DOS PUNTOS

 

Se usan en los siguientes casos:

 

¨      Para anunciar una cita textual en estilo directo:

 

Camilo José Cela dijo: “el único secreto de la escritura consiste en escribir”

 

¨      Para anunciar una enumeración explicativa (atención, sólo explicativa):

 

No en todas las lenguas humanas existen las categorías básicas: sustantivo, adjetivo, verbo, adverbio, preposición y conjunción. Muchas carecen incluso de determinantes; pero en todas existen los pronombres.

 

¨      Para cerrar una enumeración con una conclusión o resumen:

 

Puedes leer novelas de misterio, o que narran pasiones, o que reflexionan sobre nuestra manera de ser; libros de poesía que te desgarran, o te inflaman; obras de teatro, para observar el extraño comportamiento de los seres humanos; y libros también de ensayo, de investigación, de Historia, de ciencia y de tecnología; manuales, tratados, libros de chistes, libros que te enseñan cosas, o te entretienen, o te emocionan: hay libros para todos los gustos. No te limites y ten cuidado: lo más fácil es seguir limitándose toda la vida.

 

¨      Antes de desarrollar varios puntos que merecen explicación (cada punto debe encabezarse con mayúscula, si es extenso; e irá precedido de un guión, o de un número o letra que aclare su orden o jerarquía). Un ejemplo es este mismo apartado sobre los dos puntos)

 

¨      Tras los encabezamientos de cartas, instancias, y otros escritos similares (el empleo de coma es anglicismo):

 

Querido Jorge: Tengo ganas de verte muy pronto...

Muy señor mío: Tengo el gusto de comunicarle...

 

En estos casos, tras los dos puntos se escribe siempre mayúscula.

 

¨      Para unir dos proposiciones yuxtapuestas, cuando la segunda es conclusión o derivación de la primera:

No creas que no me he dado cuenta: tantas observaciones producen cierto vértigo. Sin embargo, es fácil dominarlas poco a poco.

 

 EL PUNTO

 

        Sirve, como sabemos, para separar unidades sintácticas autónomas e independientes. El punto y aparte sirve para separar párrafos, y el punto final para cerrar un escrito. No está de más recordar que CADA PÁRRAFO DEBE MANTENER UNA IDEA UNITARIA. Es decir, cada idea que quieras transmitir, ocupará —en principio— un párrafo (en el cual la idea se expone, o se explica, o se argumenta con brevedad si se quiere). Debemos cambiar de párrafo cuando queremos desarrollar una nueva idea en el texto, o bien cuando vamos a ampliar una idea ya apuntada. 

 

LOS PUNTOS SUSPENSIVOS

 

                Antes de explicar su uso, debe quedar claro que DEBEN EMPLEARSE LO MENOS POSIBLE.

 

*  Sirven para dejar deliberadamente una oración incompleta, bien porque no se quiera decir, bien porque se suponga sabida por el receptor: Si yo fuese más joven... Como dice el refrán: más vale pájaro en mano... También las enumeraciones que se dan por supuestas pueden dejarse en suspenso con ellos. En tal caso, sustituye al “etc.” (recuerda que es incorrecto emplear etc. seguido de puntos suspensivos).

 

*  Para expresar temor, duda, o para cambiar inesperadamente el final de la oración.

 

*  Para indicar un pasaje que se suprime, y se escriben entre corchetes o entre paréntesis: (...) o bien [...].

En un lugar de la Mancha [...] vivía un hidalgo.

 

SIGNOS DE INTERROGACIÓN Y EXCLAMACIÓN

 

        En castellano, estos signos se escriben al principio y al final de la oración que deba llevarlos. A veces, por influjo de lenguas extranjeras, tendemos a suprimir el signo inicial y dejamos sólo el final. Esto no debe hacerse nunca. Veamos unas precisiones sobre su utilización:

 

*  El signo de interrogación o admiración se coloca donde empiece la pregunta o exclamación, aunque comience antes el enunciado: Ante los problemas sociales que surgían en su tiempo ¿podían los poetas quedarse impasibles?. En estos casos, la pregunta o la exclamación comienzan por minúscula. Lo mismo vale decir para el caso inverso: ¡No me digas más!, exclamó Jesús

 

*  El empleo de estos signos de puntuación no excluye el empleo de otros como puntos o comas. Cuando no se escribe signo alguno, entendemos que hay un punto y debemos comenzar la siguiente oración con mayúscula: ¡Qué sinvergüenza!, ¡qué caradura!, ¡qué gol nos ha metido! ¡Cómo quieren que nos clasifiquemos con semejante defensa!

 

*  La Real Academia señala que hay oraciones que son a la vez explicativas e interrogativas, y para expresarlas deben combinarse un signo de interrogación y otro de exclamación (el orden queda a gusto del hablante): ¿No terminará nunca de torturarnos este tío con sus monsergas!  Es incorrecto combinarlos en el comienzo y el cierre, como suele verse en los tebeos: * ¡¿Dónde están mis pantalones?!

 

*  Entre paréntesis, pueden indicar duda o incredulidad: Hay quien dice que Joselito no es el mejor torero de fin de siglo (!). Muchos califican a Jesulín como figura del toreo (?).

 

 

 

* * *

 

 

        No me extiendo en estas notas sobre el empleo del paréntesis, los guiones largos y otros signos de puntuación. Respecto al empleo correcto de comillas, cursivas y subrayados, obsérvese la nota al final de la introducción del documento “Errores más frecuentes al redactar textos”.

 

También se pueden consultar otras particularidades de la puntuación en la página web de la Real Academia, concretamente en la Ortografía de la lengua española, que se puede abrir en archivo PDF.

 

 

 

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